miércoles, 15 de febrero de 2017

Consumo de agua según el tipo de dieta en países mediterráneos


El pasado año tuve el placer de colaborar en un estudio que cuantificaba el uso de los recursos hídricos según el consumo de alimentos en trece ciudades situadas en países mediterráneos. Es decir, relacionaba la dieta con la huella hídrica. Cuando se pusieron en contacto conmigo tenía muy claro como era nuestra dieta, pero sabía muy poco sobre la huella hídrica.


El estudio analiza la alimentación de los ciudadanos de Manresa, Zaragoza, Lyon, Dubrovnik, Atenas, Jerusalén, Ankara, Estambul, Pisa, Bolonia, Génova, Reggio Emilia y Liubliana.

¿Qué es la huella hídrica?

Es un indicador del consumo y contaminación de agua dulce contemplado de forma directa e indirecta, es decir, el total de agua dulce usado para producir bienes y servicios procedentes de una empresa, o consumidos por un individuo o comunidad.

La huella hídrica de un individuo puede medirse en [m3/año], representando la cantidad de agua consumida a lo largo del tiempo.

También podemos medir la huella hídrica de un producto, por ejemplo, de la carne en m3/kg, para conocer la cantidad de agua que se necesita para producir un kilo de carne.

¿En qué se diferencia el consumo directo del indirecto de agua?

Cuando hablamos de consumo directo nos referimos al agua que usamos en los hogares, para beber, ducharnos, lavar la ropa, etc. Es decir, el gasto del que todos somos conscientes. Mientras que el consumo indirecto, que es superior al directo, se refiere al agua utilizada para producir bienes urbanos como alimentos, papel, ropa, industria, etc, es todo el volumen de agua incorporada o contaminada en toda la cadena de producción de un producto y de este gasto no somos tan conscientes. Así en el caso de la cerveza la huella indirecta sería el agua usada y contaminada en la producción de cerveza y durante el crecimiento de la cebada.

Por tanto, la huella hídrica de un individuo no está sólo relacionada con su consumo directo de agua, sino que también influyen sus hábitos incluidos los alimentarios.

Influencia de la dieta en la huella hídrica en países mediterráneos

Por ello, el trabajo que realizamos valora la huella hídrica según el tipo de dieta. Para realizar nuestro trabajo se ha evaluado la huella hídrica aplicando la metodología de Water Footprint Network y para conocer la dieta de los países estudiados hemos usado en primer lugar las hojas de balance de alimentos de la FAO, completando estos datos, cuando era posible, con estudios nacionales, en el caso de España con los datos del Panel de Consumo Alimentario del MAPAMA, que ya hemos mencionado en otras entradas como ¿Qué estamos comiendo y qué comíamos los españoles?.

Usando estos datos hemos visto que la huella hídrica asociada a la alimentación de las 13 ciudades analizadas se situaba entre 3.277 l/cap/d y 5.789 l/cap/d. Estas cantidades son cerca de treinta veces más que su uso directo de agua urbana, este osciló entre los 125 y los 200 litros por persona al día.

En nuestra investigación nos planteamos tres hipotéticos escenarios distintos que tenían como elemento central con la dieta mediterránea:

1.    Dieta mediterránea, que es un patrón tradicional de dieta saludable y sostenible, por lo que la UNESCO la declaro Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en noviembre de 2010.



Realizando la simulación con esta dieta observamos que el consumo de agua se podría reducir entre el 19% y el -43%.

  2. Dieta basada en pescados y verduras, que sustituye los alimentos del grupo de carnes y derivados por pescados, cereales y legumbres. Este cambio conduce a una reducción del consumo de -28% a -52%.
3.    Dieta vegetariana sustituyendo todos los productos de origen animal por cereales y legumbres y conlleva un ahorro de -30% a -53% de los recursos hídricos.
En otras palabras, si los ciudadanos quieren ahorrar agua, necesitan mejorar sus dietas. Actualmente como media en España estamos comprando en los hogares 146 g/persona y día (2014) de carne y derivados, es decir, el doble de los 77 g/persona y día que consumíamos en el año 1964, cuando nuestra dieta seguía el modelo tradicional de Dieta Mediterránea. Este cambio del patrón alimentario, aleja nuestra dieta de unos patrones saludables. Para recuperar esos patrones, no sólo debemos disminuir nuestro consumo de carne, sino también ampliar la presencia de legumbres, verduras y cereales en nuestras mesas.
En conclusión, el consumo de una dieta saludable contribuiría de forma muy positiva al ahorro de agua y a mejorar la salud de la población.

Os dejo el postcast de una entrevista que me hicieron sobre este tema en "la aventura del saber"

 
Esta investigación ha sido publicada en la revista Science of the Total Environment: D. Vanham, S. del Pozo, A.G. Pekcan, L. Keinan-Boker, A. Trichopoulou, B.M. Gawlika. Water consumption related to different diets in Mediterranean cities. Volume 573, 15 December 2016, Pages 96–105. http://dx.doi.org/10.1016/j.scitotenv.2016.08.111
Bibliografía
1.    Aren Y. Hoekstra, Ashok K. Chapagain, Maite M. Aldaya, & Mesfin M. Mekonnen. Water Footprint Network. Manual de evaluación de la huella hídrica. Huella de ciudades. 2011.
2.    Bach-Faig, A., Berry, E.M., Lairon, D., Reguant, J., Trichopoulou, A., Dernini, S., Medina, F.X., Battino, M., Belahsen, R., Miranda, G. and Serra-Majem, L. (2011) ‘Mediterranean diet pyramid today. Science and cultural updates’, Public Health Nutrition, 14(12A), pp. 2274–2284. doi: 10.1017/S1368980011002515.
3.    Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Balances alimentarios. Disponible en: http://www.fao.org/economic/ess/hojas-de-balance-de-alimentos/ess-fbs02/es/
4. D. Vanham, S. del Pozo, A.G. Pekcan, L. Keinan-Boker, A. Trichopoulou, B.M. Gawlika. Water consumption related to different diets in Mediterranean cities. Science of The Total Environment. Volume 573, 15 December 2016, Pages 96–105.
5.Water footprint network. What is a water footprint?. Disponible en: http://waterfootprint.org/en/water-footprint/what-is-water-footprint/