Hasta hace
algo más de dos años, es decir, cuando nació mi niño, escribir sobre la
lactancia materna era muy fácil, sólo debía resaltar su importancia, pero ahora después de 27 meses de lactancia, sé que no es tan fácil
conseguir instaurar una lactancia exitosa y que esta no es sólo nutrición. Estoy
segura que todas las madres que habéis tenido la suerte de conseguir dar el
pecho a vuestros hijos lo sabéis, y también las que lo habéis intentado y no lo
habéis conseguido, porque como decía es más difícil de lo que nos explican, pero mucho más bonito y satisfactorio.
Recomendaciones
Sin lugar a
dudas, la lactancia materna es la mejor
alternativa para suministrar al recién nacido la energía y los nutrientes
que necesita para un crecimiento y desarrollo saludables. Se recomienda que sea
exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y que se prolongue hasta que la
madre y el niño lo deseen, superando al menos los dos años (http://www.who.int/topics/breastfeeding/es/).
La lactancia materna, al igual que la artificial, debe ser “a demanda”, algo que suena muy bien pero es muy
complicado, porque eso incluye mientras mama está comiendo, duchándose…
